Cómo llegué a ser una mamá numerosa
Para llegar a ese punto hay que ponernos en antecedentes. Chico conoce a chica, se casan y deciden formar una familia… No, ese no es el principio. Yo, como buena hija única, no por convicción paterna, sino porque no vinieron más, siempre había añorado tener hermanos, así que desde siempre había tenido claro que si podía no iba a tener sólo un hijo. Dos mínimo, aunque mi número de la suerte era el 3. Cuando me quedé embarazada de mi mayor, mi marido y yo fantaseábamos con la idea de que vinieran dos de golpe y así ya teníamos todo el «trabajo hecho», porque con lo pies en el suelo, había descartado ser mamá de 3. Al nacer el mayor y comprobar que era un niño intenso, nos acordamos de nuestra fantasía y dijimos: ¡Menos mal que ha sido sólo uno!. Y así pasó un año y medio… Como quedarme embarazada del mayor nos costó un tiempecito (que ahora leyendo muchas vivencias no fue tanto), cuando acababa de cumplir un año y medio decidimos no poner medios. Entre lo que habíamos tardado y el poco t...